La educación se ha definido de maneras
distintas, pero la mayoría de ellas coinciden en que esta significa, además de
hablar de ser un proceso de socialización, la necesidad de analizar
continuamente los contenidos y métodos del aprendizaje. (Mayer, 1984).
De este último punto es importante
comentar, que en Sinaloa tenemos una gran cantidad de maestros que no están
capacitados para enseñar y para colmo de males en muchos casos enseñan poco. Debido
a que muchas
de las instituciones de educación superior practican la endogamia, contratando
a sus egresados como profesores o empleados, por lo que se puede decir que son
mecanismos que se retroalimentan sin importar la profesionalización y dominio que
tengan de los contenidos. Como resultado, el impacto negativo de los maestros
de bajo rendimiento es enorme, especialmente cuando de calidad educativa se
habla. (Oppenheimer, 2010). A pesar de la situación que se genera, aún no
tenemos una amplia y clara visión de que el problema de la calidad de la
educación esta latente, pudiendo ser causa que una gran parte de los contenidos
no se expone a la economía global. Motivo por el que las estadísticas según el
Instituto Nacional de Estadística y Geografía nos muestran una tasa del 5.8% de
egresados profesionistas en Sinaloa se
encuentra desempleados. Por tanto me atrevo a aseverar, que estamos olvidando
que la estructura de la educación influye sobremanera sobre el sistema
económico de un país (Oppenheimer, 2010).
Pero
como bien menciona el destacado periodista Andrés Oppenheimer, “el primer paso
para resolver el problema educativo es reconocer que existe y que le esta
causando un enorme daño al país” (Oppenheimer, 2010).
Para
nuestro caso, se reconoce que aún no se
han presentado cambios notables en los contenidos y métodos de enseñanza,
siendo que Finlandia y otros países de altos niveles académicos, tienen
programas conjuntos con las mejores universidades del mundo, segundo, se tiene una enorme presencia de profesores
extranjeros y lo que es más importante, rigurosos sistemas de evaluación
académica realizados por los principales expertos extranjeros en cada
disciplina. Finalmente para medir la calidad educativa, los rankings toman en
cuenta datos del Banco Mundial sobre el porcentaje de profesores universitarios
con doctorados según los cuales en Gran Bretaña el 40% de los profesores
universitarios tienen doctorado; en Brasil el 30%, en Argentina y enchile 12%,
en Venezuela 6% y en México 3% (Oppenheimer, 2010). Finalmente de ese 3% correspondiente
a México, considero que Sinaloa contribuye muy poco.
Como ya se ha argumentado
anteriormente, y recordando al ilustre pensador español Juan Luis Vives
(1492-1540) afirmó que: “el progreso de la educación depende de la metodología;
además la instrucción debería empezar por lo sencillo y concreto.” En
consecuencia, la evaluación de la calidad institucional (métodos y contenidos)
es un elemento clave que ayuda a redondear la innovación académica, no sólo por
las presiones a la certificación profesional o la acreditación institucional
estándares internacionales de ejercicio profesional sino también por los
efectos positivos que la evaluación de la calidad llega a tener en el desarrollo
de una cultura de la autoevaluación y de la planeación colegiada.
Siendo este el panorama, las circunstancias
demandan la
imperiosa necesidad de analizar y conocer el impacto de los contenidos y métodos
de enseñanza en la calidad de la educación superior en Sinaloa, a fin de
elaborar un juicio equilibrado que diagnostique con claridad fortalezas y
debilidades para evitar el juicio sumario negativo. Por tanto es el motivo del
presente trabajo.
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